Stop Radical Islam

Las tres primeras jóvenes musulmanas azotadas en Malasia bajo la ley islámica “agradecen” el correctivo y lo presentan como una oportunidad para “arrepentirse” por haber practicado sexo antes del matrimonio

Posted by sioespain en 25 febrero, 2010

No falta de nada. La estricta gobernanta en su encarnación de dura guardesa de prisión. La apartada celda dispuesta para el correctivo. Las tres jovencitas que habían sido unas niñas malas. Sus tersas y suaves pieles traseras esperando el justo castigo. La flexible vara que se lo aplicó. Y las tres azotadas agradecidas por la oportunidad de la expiación. ¡Cuánto jugo le han sacado el cine y la literatura a un guión tan simple desde que Sade, Sacher-Masoch y, sobre todo, desde que el durante decadas fantasmagórico pseudónimo de Pauline Réage nos introdujera en las ardientes y secretas mazmorras donde O era “marcada”, quizás con la superlibertina Tullia de ‘La academia de las damas’ disfrutando los lances desde la mesilla de noche junto al cálido látigo aún salpicado de tiernas lágrimas fragantes. Pero en Malasia, siempre tópicamente descrita por los biempensantes como un ejemplo práctico de “democracia musulmana”, las jovencitas, las varitas, las gobernantas y las juveniles partes posteriores son argumentos legales de jurisprudencia. De la sharia en acción. Lo siguiente es lo que sucedió en las mazmorras de Kuala Lumpur con tres pecadoras musulmanas de entre 17 y 25 años, y lo que los amos decían y decidían sobre ellas pisando las alfombras de los elegantes salones. Justo como en las novelas.

No se conocen sus nombres, pero sí se sabe que la de 17 años se entregó ella misma a la policía tras perder el hijo prematuro del que había quedado embarazada de su novio. En realidad, las tres fueron condenadas por tener sexo ilícito antes del matrimonio. Han sido las primeras azotadas en el país bajo la ley islámica de la democrática Malasia, aunque no las primeras condenadas, honor que se llevó la sin embargo muy famosa y conocida Kartika Sari Dewi Shukarno, esta por haber sido sorprendida bebiendo una cerveza en un lugar público, sentencia que aún se encuentra pendiente entre sesudas apelaciones de jurisprudencia islámica.

“Nos lo merecíamos”

Mientras el caso de la criminal Kartika fue ampliamente difundido por medios de comunicación de medio mundo, el de las tres descarriadas ya punidas no ha merecido tanto despliegue. Sin embargo, tras ser azotadas, sí dieron una especie de rueda de prensa controlada por las autoridades dentro de la prisión donde cumplen, además, condenas de varios meses por haber perpetrado atentados de sexo ilícito. A la rueda de prensa sólo asistieron medios afines al gobierno y nadie sabe si hablaron voluntariamente o no. Pero, en cualquier caso, esto fue lo que dijeron que dijeron.

“Hoy he sido azotada. Estaba asustada, pero, al mismo tiempo, sabía que lo merecía y estaba deseando recibir el castigo”, declaró en la ‘rueda de prensa’ una de las tres perdidas, aunque ya recuperadas para la dignidad de la mujer musulmana, una ex-señorita de 25 años a la que sólo se identifica como “Ayu”. A diferencia de la rebelde bebedora de cerveza, las tres pecadoras ya azotadas han agradecido de forma unánime el castigo. La de 17 años también declaraba: “Sé que he pecado y que debo ser castigada. Aunque parezca mentira, siento que el azotamiento no era una forma de castigo, sino una oportunidad para que me arrepintiera y regresara al recto camino.

“Pensar en las consecuencias de tener sexo ilícito”

El “castigo” fue ejecutado por una funcionaria de la prisión, con una fina vara de junco, sin que doliera y mientras la condenada se encontraba plenamente vestida y sentada en un taburete, siempre según la versión oficial de lo dicho ‘voluntariamente’ por las condenadas. “Las que por ahí tienen sexo antes del matrimonio deberían realmente pensar en las consecuencias y no sólo en el placer momentáneo”, afirmó la pecadora, sin duda un caso de éxito en el escarmiento islámico legal.

La sharia se aplica en Malasia a los musulmanes, mientras los infieles son juzgados de acuerdo a leyes civiles que, precisamente, prohíben las azotainas de mujeres como condena legal. Los compañeros de las jóvenes también fueron sentenciados a penas de prisión y también azotados, aunque no se sabe si con la misma fina vara de las mujeres o con las gruesas barras con que se azota a los condenados en procesos civiles, en brutales palizas que pueden llegar a causar la muerte.

La brutalidad de los azotamientos civiles

De hecho, este ha sido uno de los argumentos de las autoridades malayas en una especie de soberbio intento de lavado de imagen ante la opinión pública internacional. El viceprimer ministro del país, Tan Sri Muhyiddin Yassin, declaraba que nadie debe sentirse horrorizado ante la idea de fustigar a una mujer puesto que el castigo es mucho más suave de lo que la gente se imagina.

“Mientras las sentencias de azotamientos dictadas por tribunales civiles pueden causar dolor e, incluso, algunas veces, la muerte, el azotamiento de acuerdo a la sharia es suave. Se hace más para educar y recordar a los musulmanes que honren y cumplan con su religión”, dijo desde los salones donde acababa de presidir una comisión de “desarrollo del capital humano” encuadrada en el ejecutivo malayo. “El castigo por azotes ordenado por los tribunales de la ley islámica es legal y cómo lo percibe la comunidad internacional es su problema, pero creo que lo importante es que las autoridades realicen un esfuerzo para explicar el procedimiento puesto que este es muy diferente de lo que pudiera parecer”, añadió el vicepresidente malayo.

La ministra de la Mujer y la “santidad de la ley islámica”

Organizaciones activistas varias -incluyendo algunas nominalmente musulmanas- han condenado los azotamientos de mujeres como humillantes para las musulmanas del país porque “violan las garantías constitucionales de igualdad y no discriminación, y contradicen la ley civil por la cual las mujeres no pueden ser castigadas por azotamientos”, según la organización malaya islamofeminista Sisters of Islam.

Una ministra, la de la Mujer, Familia y Desarrollo Comunitario, Datuk Seri Shahrizat Abdul Jalil, no se mostraba de acuerdo puesto que “entiende que la implementación del castigo está de acuerdo con las leyes islámicas proclamadas en el Territorio Federal de Kuala Lumpur”. “Ningún musulmán puede negar la sabiduría detrás de la jurisprudencia de la sharia”, pero matizaba cómo “la ley islámica carece obviamente de aportaciones de las mujeres musulmanas afectadas por la jurisprudencia islámica”. En cualquier caso, la ministra daba garantías de que un organismo recientemente creado para la “potenciación y defensa de las mujeres musulmanas” va a vigilar estos procesos de condenas por azotamientos para ” evitar cualquier potencial confusión o equívoco en relación a la santidad de las leyes islámicas  y los efectos de rehabilitación que tienen tales castigos”.

(Fuente: Nuevo Digital – Sisters in Islam).

Una respuesta to “Las tres primeras jóvenes musulmanas azotadas en Malasia bajo la ley islámica “agradecen” el correctivo y lo presentan como una oportunidad para “arrepentirse” por haber practicado sexo antes del matrimonio”

  1. I every time used to read post in news papers but now as I am a user of internet thus from now I am using net
    for posts, thanks to web.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: